MI LUCHA ANTICASTRISTA Y CONTRA EL COMUNISMO

MI LUCHA ANTICASTRISTA Y CONTRA EL COMUNISMO

Mis Comparecencias en Milla (0 radio

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Carta abierta a Carlos Alberto Montaner

Señor:
Por años he seguido sus escritos y sus intervenciones en la CNN en español. También acepto que es usted un extraordinario profesional de los medios que conoce muy bien la técnica periodística y literaria. Eso no lo pongo en duda.
En cambio, en la entrevista publicada porDiario de Cuba, sus propuestas e insinuaciones de cómo los cubanos debemos aceptar ese cambio complaciente en una Cuba que solo cambiará de pintalabios y no de estructura para una nueva patria que descanse en la democracia y la libertad genuinas, es sencillamente asombroso para mis oídos.
No sé si el entrevistador, Loret de Mola --que para nada considero un profesional viviendo de donde viene y teniendo una fuerte relación familiar con un connotado castrista--, le hizo a usted un favor o una jugada tenedor de ajedrez, pero lo cierto es que cuando usted nos invita indirectamente a aceptar ese acercamiento con la Cuba del Raulismo porque sencillamente otros lugares que han pactado con sus verdugos les ha ido mejor , pues entonces mi querido Montaner, tengo que retirar mi admiración anterior a su trayectoria.
Yo soy uno de los millones de cubanos que fuimos expulsados de nuestra patria por sencillamente pensar diferente a esa bota castrista que nos pisoteaba la dignidad día con día. Soy uno más en esa larga lista que tuvimos que irnos al destierro porque me niego a llamarme exiliado. Usted como escritor sabe mejor que nadie que un exiliado no es lo mismo que un desterrado.
Mi vida, como la de esos millones de cubanos que desde el triunfo mismo de la Revolucion se han visto obligados a abandonar el suelo donde nuestras madres nos parieron, ha sido un calvario lleno de angustias y de dolor que, por mucho que intenten, no puedo olvidar ni mucho menos tornarlo en un sentimiento de perdón hacia mis verdugo que son los mismos verdugos de tantas generaciones desde que en 1959 Fidel Castro se hizo por del poder absoluto de la finca.
Yo soy, quizás, un desadaptado como entre líneas se sugiere en su entrevista. Pero fui a la escuela y aprendí de la bravía de nuestros mambises. La historia de la libertad de Cuba comenzó por hombres de decoro y principios que NO MENDIGABAN la libertad sino que la exigieron por derecho divino y masónico si se quiere, a punta de machete, plomo y Decoro. Y a nadie se le ocurre llamarlos terroristas, creo que usted mucho menos,  pero a los que seguimos su ejemplo, no solo eso sino que nos tildan de la peor manera.
Por alguna razón, en este mundo de hoy y producto de una extraña conspiración, a cientos de miles de los cubanos desterrados se nos ha impedido de preparar una gesta que, como las que nos enseño el Titán de Bronce, Antonio Maceo, se conquiste con el filo del machete. Se nos culpa y encausa por ser terroristas  si es que nos atrevemos a prepararnos para esa vía. Y yo pregunto, acaso no es un derecho conquistar la libertad y eliminar de raíz  al verdugo de nuestro pueblo? ¿O es que el Síndrome de Estocolmo , ese en el que la víctima llega a amar a su verdugo , es lo que realmente debemos aceptar si es que queremos algún día respirar el aire de La Habana o ver de cerca el verdor de las palmas que extraño día a día , minuto a minuto?
Señor Montaner, usted es de esos cubanos que ha tenido suerte en la vida. Escribe libros, recibe buenos salarios gracias a su talento e inteligencia, tiene dos nacionalidades con las cuales se le abren puertas, sabe del deleite que es ser figura pública y cómo es importante eso para calar en la opinión publica. ¿No cree que es muy fácil pedir el perdón y aceptar la reconciliación con un gobierno que ha sometido a cientos de miles y a millones de cubanos a una situación diametralmente opuesta a la suya?
Desde 1959, la diáspora cubana ha pasado por momentos difíciles. Yo soy de esa tropa de miserables  que tanto la oficialidad de Cuba como sus agoreros del exilio han tenido a bien tildarnos de inadaptados, terroristas, intransigentes, retrógrados etc etc. Soy de esa tropa de trasnochados que decidieron abandonar el exilio de Miami para irme con mi compañera Lupe, una indígena mexicana de la Tribu Yaqui, a luchar contra el comunismo que Cuba castrista  inoculó en Centroamérica. Lo hice a conciencia,  por gusto,  porque teníamos la esperanza de que si vencíamos en aquellas tierras, mi isla bonita  seria nuestro próximo destino. Y así lo creímos hasta que una vez más fuimos víctimas de la traición, tal y como hizo el presidente Kennedy con todos nuestros compatriotas. ¿Y cuál fue mi costo?. Sencillo, ni Cuba libre ,  ni un exilio en Estados Unidos porque este último país me considera un terrorista por haber sido contrainsurgente en Centroamérica, condenándome a vivir en la clandestinidad en medio de la selva de Costa Rica.
Yo soy un campesino de Pinar del Río. No fui ni burgués, ni Lumpens, ni dirigente que traicionó después de vivir tan condenadamente bien, ni  soy tampoco un expropiado de la Revolución, como siempre se le ha hecho creer a la opinión pública mundial que somos todos los de mi calaña. Soy simplemente un cubano que también quiere lo mejor para su pueblo, pero algo mejor, con autenticidad y sin complicidades, donde el pueblo, mi pueblo, su pueblo, tenga genuinos derechos tal y como lo tienen los países de los cuales usted es ciudadano, España y EE UU,  desde donde usted, cómodamente y con la tranquilidad que le otorga una buena suma bancaria,  nos propone este tipo de negociación emocional, digámoslo así.
Me considero, y creo que millones de cubanos más,  un heredero del legado Mambí iniciado por Céspedes y tantos otros patriotas. Acepto que los tiempos ya no son los mismos pero la misma historia es testigo de que , o  se es libre o se es esclavo y en Cuba pactar con el gobierno como usted indirectamente-- y entre líneas --- sugiere, a base de migajas para poder regresar o quizás montar un periodiquito o una editorial literaria como las que usted dirige, es sencillamente inaceptable para mí. Y creo que por añadidura para millones de cubanos que tenemos todo el derecho de no abandonar el dolor con que vivimos.  El dolor de haber sido desterrados de nuestra patria no es curable  para un corazón indomable y ávido de libertad, como el que late en mi pecho maltrecho por las heridas de las balas que estuvieron al servicio de la expansión comunista y castrista por centroamerica.
Muchas gracias por la invitación de su entrevista pero, al menos yo… NO pacto
Carlos Jaime Cabrera

0 comentarios:

Publicar un comentario

Titulares Noticiosos

Popular Posts

COLABORA CON ESTE BLOG